Si hay algo seguro en verano, es que todos queremos que nuestro aire acondicionado funcione a la perfección. Pero, ¿qué pasa si el día más caluroso del año notas que no enfría bien o que empieza a hacer ruidos extraños? Ahí es cuando muchos descubren que el mantenimiento de aire acondicionado no es un lujo, sino una necesidad.
En este artículo te explicaré qué puedes hacer por tu cuenta para mantener tu aire acondicionado en buen estado y qué tareas deben quedar en manos de un profesional.
¿Por qué es importante el mantenimiento preventivo?
El aire acondicionado no es solo un aparato que enfría la casa o el negocio, también se encarga de filtrar el aire y regular la humedad. Pero claro, con el tiempo, el polvo, la suciedad y la humedad empiezan a acumularse y eso hace que el equipo trabaje peor, gaste más luz y, en el peor de los casos, termine estropeándose antes de tiempo.
Evitar costosas reparaciones
Si alguna vez has tenido que reparar un aire acondicionado, sabrás que no es barato. Muchas averías aparecen simplemente porque el equipo no ha recibido los cuidados adecuados, y lo peor es que la mayoría se pueden evitar con un buen mantenimiento. Si los filtros están sucios, el aire no circula bien y el sistema tiene que hacer un esfuerzo extra para enfriar.
Si el gas refrigerante está bajo, el equipo trabaja más de la cuenta y eso, además de aumentar el consumo eléctrico, puede terminar dañando el compresor. Y ni hablemos de los problemas eléctricos que pueden surgir si no se revisan las conexiones cada cierto tiempo.
Ahorrar en la factura de luz
Pero no solo es cuestión de evitar averías. Un aire acondicionado limpio y en buen estado consume menos energía, lo que significa un ahorro en la factura de la luz. Si notas que tu equipo tarda más en enfriarse o que necesitas subir la potencia para sentir el mismo fresco de antes, es probable que algo no esté funcionando como debería. A veces basta con limpiar los filtros o revisar el gas para que todo vuelva a la normalidad, pero si se deja pasar, el problema se hace más grande y el gasto también.
Mejorar la calidad del aire en el espacio
Otro punto importante es la calidad del aire. Si el sistema está sucio, lo que respira también lo está. Los filtros atrapan polvo, ácaros y bacterias, pero si no se limpian con regularidad, todo eso se acumula y termina regresando al ambiente.
Y en el peor de los casos, la humedad que se queda dentro del equipo puede dar lugar a moho y malos olores, lo que no es nada agradable ni saludable, sobre todo si hay personas con alergias o problemas respiratorios en casa.
Además, hay que pensar en la vida útil del equipo. Un aire acondicionado bien mantenido puede durar muchos años sin problemas, pero si se deja sin revisar, los componentes empiezan a desgastarse antes de tiempo. El compresor, que es el corazón del sistema, sufre más cuando el aire no circula bien o cuando hay alguna fuga de gas. Y como cualquier aparato eléctrico, si se usa en malas condiciones, sufre más y se rompe antes.
Mantenimiento que puedes hacer tú mismo
Si bien no necesitas ser un experto para realizar mantenimiento preventivo del aire acondicionado en ciertas tareas, es importante que sea constante. Aquí te dejo algunas acciones que puedes llevar a cabo sin ayuda profesional.
1. Limpieza de los filtros
Los filtros son los encargados de atrapar polvo, polen y otras partículas del aire. Cuando están sucios, el equipo trabaja más de la cuenta, consumiendo más electricidad y reduciendo su capacidad de enfriamiento.
- Retire los filtros siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Límpialos con agua y jabón suave.
- Déjalos secar completamente antes de volver a colocarlos.
- Repite este proceso cada 2 o 3 meses (o con más frecuencia si usas el aire a diario).
2. Revisión de las rejillas y salidas de aire
Las rejillas y conductos pueden acumular polvo, lo que obstruye la salida del aire y reduce la eficiencia del equipo. Un paño húmedo o un cepillo suave bastan para limpiarlas y asegurarte de que el aire fluya correctamente.
3. Verificación del termostato
Si notas que el aire tarda en enfriarse o que la factura de electricidad ha subido sin razón aparente, revisa la configuración del termostato. Lo ideal es mantener entre 24 y 26°C para un equilibrio entre confort y eficiencia energética.
Mantenimiento que debe hacer un profesional
Aunque puedas encargarte de algunas tareas, hay aspectos técnicos que solo un especialista puede revisar correctamente.
1. Comprobación del gas refrigerante
Si tu aire acondicionado no enfría como antes, es posible que tenga una fuga o que el nivel de gas refrigerante sea insuficiente. Una cuenta técnica con las herramientas adecuadas para revisar y recargar el gas si es necesario.
2. Limpieza interna del equipo
El polvo y la humedad pueden acumularse en el interior del aire acondicionado, generando moho, bacterias y malos olores. Una limpieza interna profunda, realizada por un profesional, es clave para mantener un ambiente saludable y evitar problemas en el sistema.
3. Revisión de componentes eléctricos y mecánicos.
Un técnico puede identificar y corregir desgastes en el compresor, ventiladores y demás componentes clave del equipo antes de que se conviertan en un problema mayor.
¿Cada cuánto tiempo se debe hacer el mantenimiento?
El mantenimiento preventivo del aire acondicionado dependerá del uso que le des:
- En hogares: Limpieza de filtros cada 2-3 meses y revisión profesional al menos una vez al año.
- En negocios o uso industrial: Revisión profesional al menos dos veces al año, especialmente antes y después de la temporada de calor.
Conclusión
Realizar un mantenimiento preventivo del aire acondicionado de forma regular es la mejor forma de evitar averías y gastos innecesarios. Con unos simples cuidados, puedes asegurarte de que tu aire acondicionado funcione de manera eficiente durante mucho más tiempo.
Si necesitas una revisión profesional o tienes dudas sobre el estado de tu equipo, contáctanos y nos encargamos de todo.